14.3.15

MÁS CARNALES QUE CUARESMAS

Con Don Carnal agotado
y sus tropas en retirada, 
decidió Doña Cuaresma
que esta batalla cruel
a su fin había llegado.

Pero de Don Carnal un carnero,
no dándose por vencido,
arremetió contra Cuaresma.

En su defensa una col
golpeóle la cabeza
e inconsciente lo dejó.

A la vista del suceso,
la lucha se reinició.
El pez espada afilaba
su triunfadora nariz,
las sandías sus pipas
dispararon sin piedad
y los cerdos sus jamones
sacaron a relucir
como mazas de verdad.

Ya entrada la noche,
con las fuerzas muy menguadas,
decidieron dejar en empate
aquella gran payasada.

Dispuestos a cenar
se sentaron a la mesa
y una bandeja de plata
apareció sobre esta.

En ella bien cocinado
estaba un cerdo dorado,
relleno de manzanas,
patatas y otras viandas
para que todos comieran
y en paz se divirtieran.


Celia Rivas, 3ºESO


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